Hay olores que tienen el poder de transportarnos directos a
la cocina de nuestra infancia, y el de la tarta de manzana recién horneada es,
sin duda, uno de ellos. Esta versión combina una base crujiente, una crema
suave y el toque dulce de la fruta. Es el postre perfecto para vestir la mesa
un domingo, celebrar un cumpleaños familiar o acompañar el café de la tarde
mientras se comparte una buena charla.
Ingredientes:
Para la masa dulce.
250 grs harina normal
Una pizca de sal
45 grs de azúcar
100 grs de mantequilla a dados y fría
1 yema
50 ml de agua fría
Para la crema pastelera.
300 ml de leche entera
200 ml de leche condensada
2 yemas
40 grs de maicena
25 grs de mantequilla
2 tiras de cáscara de limón
1 cucharadita de pasta de vainilla
100 grs de compota de manzana
Para la superficie.
3 manzanas
4 cucharadas de Mermelada de albaricoque
Preparación:
Primero vamos a preparar la masa.
Ponemos en la
batidora con pala la harina con el azúcar y la sal. Añadimos la mantequilla a
dados y vamos mezclando hasta conseguir una masa arenosa. Añadimos la yema y el
agua y amasamos hasta que se forme una bola. Envolvemos en papel film
transparente. Dejamos reposar durante una hora en la nevera.
Ahora vamos a preparar la crema pastelera.
Retiramos un poco de leche a un vasito y disolvemos la
maicena. Reservamos.
Ponemos el resto de la leche en un cacito con la vainilla y
las cáscaras de limón. Calentamos hasta que empiece a hervir. Retiramos del
fuego y colamos.
En un bol ponemos las yemas, la leche condensada y la leche
mezclada con la maicena. Mezclamos bien. Añadimos poco a poco la leche caliente
y sin parar de remover. Ponemos todo otra vez en el cacito a fuego medio y
removemos sin parar hasta que empiece a espesar.
Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Mezclamos
bien y añadimos la compota de manzana. Integramos.
Ponemos en un bol tapado con papel film rozando la crema.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a 180°.
Engrasamos el molde de tarta desmontable. Estiramos la masa
con un rodillo a 5 mm de espesor y ponemos sobre el molde, recortamos el
sobrante de los bordes.
Pinchamos la masa con un tenedor. Ponemos encima papel
vegetal y cubrimos con las bolas de cerámica o con legumbres secas. Horneamos
durante 30 minutos.
Sacamos la masa y retiramos las bolas de cerámica o las
legumbres secas. Pintamos la superficie con huevo batido. Vertemos por encima
la crema pastelera y nivelamos.
Pelamos las manzanas, descorazonamos y cortamos en gajos
finos. Decoramos la superficie con los gajos. Disolvemos la mermelada en un poco de agua y pincelamos
la superficie. Horneamos durante 40 minutos.
Receta obtenida de: www.blogmegasilvita.com