Este pastel de pollo con huevos duros y cerdo es el típico pastel seco; aquí buscamos una explosión de texturas: la firmeza del huevo, la jugosidad de la mezcla de carnes y ese crujido inconfundible de la masa quebrada bien horneada. Es la receta perfecta para una comida familiar de domingo o para sorprender en una cena especial. ¿Lo mejor? Se puede comer frío o caliente, ¡y siempre sabe a gloria!
Ingredientes:
2 láminas de pasta quebrada
500 grs de pechuga de pollo
100 grs de jamón de york en un trozo
300 grs de carne magra de cerdo
4 huevos cocidos
2 huevos
Unas ramitas de romero
Unas hojas de salvia
Una pizca de pimentón picante o dulce
Una pizca de nuez moscada
Sal
Pimienta
Preparación:
Engrasamos y forramos un molde redondo de paredes altas con
una lámina de pasta. Picamos 400 grs de pechuga y la mitad de la carne de cerdo
con una picadora. Introducimos en un bol con el jamón cortado en taquitos y el
resto de las carnes en trocitos.
Incorporamos 1 huevo batido y salpimentamos. Añadimos las
hierbas picadas, el pimentón y la nuez moscada. Mezclamos.
Colocamos la mitad de la carne en el molde, presionando
bien. Repartimos los huevos cocidos y terminamos rellenando el molde con el
resto de la carne, tapando los huevos.
Colocamos la otra lámina encima y pintamos con el otro huevo
batido. Cerramos los bordes y con la masa sobrante hacemos adornos. Hacemos una
cruz en el centro para que salga el vapor, pincelamos con el huevo batido y
horneamos a 180⁰ durante 55 minutos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario