Cuando los días empiezan a acortarse y el aire de septiembre se vuelve un poco más fresco, el cuerpo nos pide a gritos un buen plato de cuchara. No estamos hablando de un caldo ligero; esta es una sopa con cuerpo, con sustancia y con todo el sabor del mar concentrado en un plato. La combinación del marisco con la patata crea una textura trabada e irresistible, perfecta para reconfortar el alma después de un largo día.
Ingredientes:
300 grs de mejillones cocidos
300 grs de gambas crudas enteras
2 litros de caldo de pescado
3 hojas de laurel
Perejil fresco
Tomillo fresco
1 cebolla picada
1 puerro picado
3 patatas
Sal
Pimienta
Una pizca de cayena
300 grs de merluza o pescadilla sin piel
Preparación:
Pelamos las gambas y reservamos.
Ponemos en una cazuela grande un poco de aceite y añadimos
la cáscara y las cabezas de las gambas hasta que se tuesten. Añadimos las hojas
de laurel, un poco de tomillo y un poco de perejil fresco. Añadimos un poco del
caldo y llevamos a ebullición. Dejamos cocer durante 20 minutos. Colamos el
caldo, comprobamos la sal y reservamos caliente.
Por otro lado, en una olla rehogamos en un poco de aceite la
cebolla picada y el puerro picado hasta que estén transparentes. Vertemos el
resto del caldo.
Pelamos y cortamos en cuadraditos las patatas y lo añadimos
a la cazuela. Dejamos cocer hasta que estén tiernas. Retiramos 3 cucharadas de
patatas y el resto lo trituramos. Añadimos un poco de pimienta y echamos una
pizca de cayena. Apagamos el fuego.
Añadimos el pescado troceado, los mejillones y las gambas.
Dejamos cocinar con el calor residual.
Servimos caliente.
Receta obtenida de: Canal Cocina

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