domingo, 18 de enero de 2015

Mermelada De Limón

Es un momento fantástico para hacer mermelada de limón. Es mejor que elijáis limones de cáscara gorda. Como veréis en la receta, hay que dejar los limones un tiempo en agua para quitar el amargor. A pesar de ese tiempo, mi mermelada ha quedado con un ligero toque amargo, rico y no excesivo, pero amargo, así que si buscáis hacer una mermelada dulce no es este el caso. Es perfecta para un desayuno invernal.

Ingredientes:

Un kilo de limones
Un kilo de azúcar
Agua

Colocamos los limones enteros en una olla y los ponemos a cocer. Cuando estén blandos, es decir, cuando hayan perdido su consistencia y podáis pincharlos con facilidad, los sacáis y los escurrís.
Colocáis los limones en una cazuela con agua fría y los dejáis dos días, cambiándolos el agua cada ocho horas. Este paso es para que los limones pierdan su característico sabor amargo.

Pasados los dos días, se sacan del agua y se cortan en tiritas. El grosor de las tiras dependerá de lo que os guste y de cuál va a ser su destino final. Particularmente a mí me gusta encontrarme la cáscara en las tostadas, pero si os gusta más “fina”, cortadlos en trocitos más pequeños. Se colocan las tiritas de limón en una cazuela, se añade el azúcar y agua hasta que lo cubra (con tres vasos es suficiente).

Se cuece a fuego lento hasta que el agua se evapore y los limones adquieran un tono brillante. Y ya está lista la mermelada.
Aunque en otra ocasión ya expliqué cómo se envasa la mermelada, no está de más repetirlo.Cuatro son los pasos:

Primero esterilizamos: Si los tarros son nuevos, los hervimos durante 10-12 minutos. Si son reutilizados, 15-20 minutos. Los ponemos en una olla grande, con una rejilla en el fondo, y los cubrimos con agua para que hiervan. Si no tenéis rejilla, podéis poner un trapo, para que al hervir no se golpeen. Una vez  pasado el tiempo de cocción dejaremos en la olla cubiertos de agua, hasta que vayamos a emplearlos.

Vamos a envasar:llenaremos los frascos con la mermelada caliente hasta ½ cm por encima del cuello, sin tocar el cuello con las manos.Removemos el contenido con el mango de una cuchara de palo para sacar el aire.

A continuación, se colocan las tapas en los tarros sin apretarlas. Volvemos a colocarlos en la olla, con la rejilla o el trapo en el fondo, con agua hasta la mitad de su altura.Cuando el agua empiece a hervir, dejamos durante 10 minutos.
Pasado este tiempo, se sacan los botes y se colocan sobre una tabla de madera (importante) para que no revienten.Se levantan las tapas, una a una, para dejar salir el vapor. Se limpia la boca con un trapo estéril y se cierran los botes, rápidamente.

Por último, colocamos los frascos ya bien tapados en la olla, seguimos usando la rejilla o el trapo,y los cubrimos de agua hasta unos 2 cm por encima de las tapas. El agua debe tener más o menos la misma temperatura que los frascos, para que no revienten. Tapamos la olla y contamos desde el primer hervor 20 minutos.
Si viéramos que han salido burbujas, es que no hemos hecho bien el vacío. De todas formas aguantará perfectamente en la nevera el tiempo suficiente para terminarla. 

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