La magia de esta crema reside en el contraste de sus ingredientes principales. La calabaza y el pimiento rojo que al asarse desarrollan un dulzor natural e intenso que sirve de base perfecta. El jengibre fresco entra en juego para romper esa dulzura, aportando un toque cítrico y un calor sutil que no pica en exceso, sino que calienta desde dentro.
Ingredientes:
1 kg y medio de calabaza pelada y sin semillas, cortada en
cubos
1 cebolla grande, picada
2 zanahorias medianas, peladas y picadas
1 pimiento rojo, sin semillas y cortado en cubos
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de miel
5 cm de raíz de jengibre fresco, pelado y picado
1 litro y medio de caldo de verduras
Sal
Pimienta recién molida
Preparación:
Precalentamos el horno a 200⁰C.
Ponemos en una fuente de horno la calabaza, la cebolla, las
zanahorias y el pimiento rojo. Añadimos la mitad del aceite, la sal y la
pimienta. Mezclamos todo hasta que las verduras estén cubiertas uniformemente.
Asamos durante 45 minutos o hasta que estén tiernos.
Rociamos la miel por encima, 5 minutos antes de la cocción.
Ponemos un poco de aceite en una cazuela y rehogamos el
jengibre. Freímos durante 1 minuto. Vertemos el caldo y cuando empiece a
hervir, añadimos las verduras asadas. Salpimentamos.
Batimos hasta conseguir una crema suave. Servimos la crema
acompañada de pan crujiente.
Receta obtenida de: www.bbc.co
